martes, 1 de mayo de 2012
De bien nacidos, es el ser agradecidos.
Corría el mes de abril de 2011, la Semana Santa -trágica Semana Santa la de 2011-, estaba a un suspiro, "soplándonos en el cogote", cuando desde la Cofradía del Cristo de las Batallas de Cáceres se promovió la idea de celebrar en Cáceres un congreso de Hermandades y Cofradías.
Desde entonces, y antes de esa Semana Santa, quien suscribe el presente, tuvo muy claro que alguien vinculado a la Semana Santa, a nivel nacional y de reconocida competencia, debía participar en el Congreso, y así fue que el Lunes de Pasión de aquel fatídico año cofrade 2011, tuve la ocasión de tomar contacto con José Antonio Rodríguez Benítez, director del programa Semana Santa de Sevilla de la cadena de televisión local Tele Sevilla, quien acepta la invitación de participar en el Congreso y desde ese preciso instante nos pusimos a trabajar con empeño.
Desde esa primera llamada, surgió la necesidad de conocernos personalmente en Sevilla, de vernos de conocernos, y tal conocimiento se entabló... me cuesta olvidar aquella tarde-noche de viernes del mes de junio de 2011, a la vera del Guadalquivir, en la calle Betis en la que mantuvimos aquella primera reunión, en la que empezamos a trabajar muy seriamente acerca del Congreso. Tras esa primera reunión surgió la posibilidad de promocionar este evento del I Congreso Nacional de Hermandades "Cofradías y Sociedad", en el programa Semana Santa de Sevilla de la cadena de televisión local Tele Sevilla.
Y así fue, que tras múltiples conversaciones y llamadas telefónicas por fin, el 21 de septiembre de 2011 se produjo esa promoción del Congreso en la capital cofrade de todo el orbe, Sevilla, pero no fue solo el Congreso quien estuvo presente en este programa, fue nuestra Querida Semana Santa de Cáceres la que tuvo su repercusión allí en Sevilla esa mágica noche de miércoles, 21 de septiembre de 2011.
Todo ello es gracias a este genial periodista, José Antonio Rodríguez Benítez, que en su indescriptible humanidad y bondad ha propiciado que se produzca esta simpar situación, especialmente por la repercusión que ha ofrecido a la Semana Santa de Cáceres, promoviendo que cientos de miles de personas pudieran conocer y disfrutar de la Semana Santa sin necesidad de moverse de su sillón, metiéndole la Semana Santa de Cáceres por los ojos a los cofrades sevillanos.
José Antonio, personalmente quiero darte las gracias por este gran y privilegiado momento que me (y nos) permitistes a mí (y por ende a los cofrades cacereños) vivir el pasado mes de septiembre de 2011.
miércoles, 25 de abril de 2012
¡VIVA LA VIRGEN DE LA MONTAÑA!
[...]
No, Reina excelsa. Si Cáceres
ante tu altar se arrodilla;
si el sol que en el cielo brilla
te llena de resplandor;
si los astros te coronan,
si la luna a tus pies gira,
y si el mismo Dios te mira
como centro de su amor;
yo que me llamo hijo tuyo,
yo que nací para amarte,
y que no sé ya qué darte
porque te dí el corazón;
[...]
Antonio Martínez y Martínez (1906): fragmento de un verso que escribió este poeta en honor a la Virgen de la Montaña con motivo de la declaración canónica como Patrona de la Ciudad.
¡VIVA LA VIRGEN DE LA MONTAÑA!
¡VIVA LA PATRONA DE CÁCERES!
¡VIVA LA CACEREÑA BONITA!
lunes, 23 de abril de 2012
La presencia de las Hermandades de Cáceres en la vida social de la ciudad.
Parece que estaba escrito en el calendario universal que mueve los hilos de la Humanidad, que en el día de hoy en el que en Cáceres celebramos nuestro Santo Patrón San Jorge, tuviera que ser el día en el que los sevillanos inauguraran su Feria de Abril, famosa Feria en todo el orbe.
Pero en contra de lo que se pueda pensar, esta Feria que hoy se inaugura, no lleva en mente de los sevillanos unas horas, no. Para un servidor es fácil decir que "la Feria", lleva en mente de los sevillanos desde el pasado mes de febrero, pues quien suscribe el presente tuvo la ocasión de pasar por El Real que desde el día de ayer acoge a los sevillanos en sus días de mayor fiesta y algarabía, siendo en aquel momento un solar en el que descansaban unos cuantos hierros con tela de lona a rayas de colores, así como se vislumbraba la impresionante portada que esta noche será la puerta de Sevilla durante siete días.
Pero el objetivo de este post no es decir esto que todos sabemos, no, sino más bien hacer un llamamiento a nuestros gobernantes para que tomen cumplida nota de cuanto sucede en estos días que hoy comienzan, allende en Sevilla, en las relaciones entre las hermandades y el Consistorio Local. Con esto no digo que aquí en Cáceres sean malas, porque decir eso sería mentir soberanamente, pero desde luego, en momentos de relevancia social para la ciudad como puede ser el caso de la Feria de San Fernando, se podrían asemejar a las de Sevilla, y me explico.
Allí, en la otra orilla del Guadalquivir, en la Caseta Municipal de la Feria de Sevilla serán recibidas las Hermandades Penitenciales de Sevilla a disfrutar de un agradable día de convivencia entre todas ellas, intercambiando impresiones y acercando posturas entre unas y otras. ¿No sería interesante que en Cáceres sucediera lo mismo? Personalmente, pienso que sí, que además supondría un acierto en las relaciones entre las hermandades entre sí (que no es mala), y supondría un paso más en las relaciones entre el Consistorio y las Corporaciones Penitenciales de la ciudad.
Queda como apunte, que espero que no quede como una lágrima de aceite en el inmenso mar de Internet, para el que lo quiera leer.
Pero en contra de lo que se pueda pensar, esta Feria que hoy se inaugura, no lleva en mente de los sevillanos unas horas, no. Para un servidor es fácil decir que "la Feria", lleva en mente de los sevillanos desde el pasado mes de febrero, pues quien suscribe el presente tuvo la ocasión de pasar por El Real que desde el día de ayer acoge a los sevillanos en sus días de mayor fiesta y algarabía, siendo en aquel momento un solar en el que descansaban unos cuantos hierros con tela de lona a rayas de colores, así como se vislumbraba la impresionante portada que esta noche será la puerta de Sevilla durante siete días.
Pero el objetivo de este post no es decir esto que todos sabemos, no, sino más bien hacer un llamamiento a nuestros gobernantes para que tomen cumplida nota de cuanto sucede en estos días que hoy comienzan, allende en Sevilla, en las relaciones entre las hermandades y el Consistorio Local. Con esto no digo que aquí en Cáceres sean malas, porque decir eso sería mentir soberanamente, pero desde luego, en momentos de relevancia social para la ciudad como puede ser el caso de la Feria de San Fernando, se podrían asemejar a las de Sevilla, y me explico.
Allí, en la otra orilla del Guadalquivir, en la Caseta Municipal de la Feria de Sevilla serán recibidas las Hermandades Penitenciales de Sevilla a disfrutar de un agradable día de convivencia entre todas ellas, intercambiando impresiones y acercando posturas entre unas y otras. ¿No sería interesante que en Cáceres sucediera lo mismo? Personalmente, pienso que sí, que además supondría un acierto en las relaciones entre las hermandades entre sí (que no es mala), y supondría un paso más en las relaciones entre el Consistorio y las Corporaciones Penitenciales de la ciudad.
Queda como apunte, que espero que no quede como una lágrima de aceite en el inmenso mar de Internet, para el que lo quiera leer.
domingo, 18 de marzo de 2012
Esto me suena...
Después de un duro día de trabajo cofrade, esta noche descansando en mi domicilio, he descubierto en una afamada página web de Cofradías, la publicidad a la que a continuación linkeo:
CAMPAÑA IBEROSTAR SEMANA SANTA
En principio, puede resultar muy sugerente, y casi una garantía ante la extrema generosidad y garantía de de esta empresa, valga el simil, de que "... en caso de no estar satisfecho, te devolvemos el dinero", pero también cabe hacer un par de interpretaciones más:
CAMPAÑA IBEROSTAR SEMANA SANTA
En principio, puede resultar muy sugerente, y casi una garantía ante la extrema generosidad y garantía de de esta empresa, valga el simil, de que "... en caso de no estar satisfecho, te devolvemos el dinero", pero también cabe hacer un par de interpretaciones más:
- desde el lado del marketing, traigo al recuerdo aquella campaña que hace un par de años hizo MediaMarkt con motivo del Mundial de Sudáfrica en la que las compras de un determinado modelo de televisión antes de una concreta fecha en el calendario, en caso de que la Selección Española pasase de cuartos, devolvían el dinero de la compra; como todos saben, ganamos la cita mundialista de 2010, y esta empresa a partir del día siguiente tuvo que empezar a atender todas estas reclamaciones y pagarlas una a una, con las consiguientes pérdidas;
- y desde el lado cofrade, en las fechas en las que estamos, todos los cofrades miramos al cielo y las previsiones del Meteosat para ver cómo se va a presentar la Semana Santa; a tenor de lo que se acaba de decir, muy seguros tienen que estar los señores de Iberostar de que en Semana Santa no va a llover para hacer la oferta que han hecho. Por este motivo, los cofrades debemos estar tranquilos.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Septiembre... huele a Semana Santa
Días cortos, noches largas
clamor de cornetas,
y al mismo Dios, lo entregan.
Tiempo de anhelos y recuerdos,
de trabajo y de reuniones,
de grupo…, y de hermandad.
Atrás quedan los días del descanso,
ahora, toca pensar en la proximidad de la Semana,
en zafarse en limpiar, en preparar y en gestionar,
la multitud nos espera a la vuelta de la esquina.
Sueños de cofradías, de saetas, de marchas…,
de un sentimiento de marzo y abril,
difílcilmente describible, aún en los Días de la Semana
pero que siempre está ahí, nunca se va.
clamor de cornetas,
y al mismo Dios, lo entregan.
Tiempo de anhelos y recuerdos,
de trabajo y de reuniones,
de grupo…, y de hermandad.
Atrás quedan los días del descanso,
ahora, toca pensar en la proximidad de la Semana,
en zafarse en limpiar, en preparar y en gestionar,
la multitud nos espera a la vuelta de la esquina.
Sueños de cofradías, de saetas, de marchas…,
de un sentimiento de marzo y abril,
difílcilmente describible, aún en los Días de la Semana
pero que siempre está ahí, nunca se va.
Feliz septiembre cofrade a todos.
viernes, 26 de agosto de 2011
Vísperas de La Pasión: el sentimiento se desborda.
La tarde cae lentamente en Cáceres, el sol, vacilón en la mañana del viernes, poco a poco decide ponerse, no sin antes dejar los últimos rayos sobre la ciudad y entregar su último aliento de calor para la primera noche de La Semana.
A las 20:30 horas, siempre a esta hora desde 2001, unas cornetas nos anuncian el final de la espera, los ojos del Cáceres Cofrade, derrochan emoción y ganas de que todo salga bien, el año ha sido duro y hay ganas de cofradías, y parece que la lluvia nos va a dar un respiro en esta tarde después de una semana de incertidumbre.
Poco a poco avanza el cortejo y de una recóndita esquina, salta el clamor de la saeta, como diría Barbeito ... "...pájaro volantón", es la primera que suena en La Semana, y ¡qué ganas de escucharla!, a ver si dentro de ocho días pensamos lo mismo. Hoy los pies no duelen, no hay ganas de sostribarse sobre la primera pared que se encuentra en el camino, todo es alegría y ganas de que el reloj se pare.
Los olores se suman a la fiesta... el azahar (poco, pero algo hay) de los naranjos, las garrapiñadas en la plaza y especialmente el incienso, sí, el incienso que se pensaba que no se iba a poder oler este año y ha llegado.
Y para completar el conjunto, los pasos de los traslados: Jesús a lomos del pollino, el Cristo de la Preciosa Sangre, Jesús de la Expiración, la cruz de guía del Cristo Negro y Jesús de la Entrega: cinco pasos para la tarde del Viernes de más actividad pasionista.
jueves, 25 de agosto de 2011
15.- Ella es la Reina del mundo
Ella, ...
Ella es la única que conoce de mis sinsabores.
Ella es la única que sabe de mis alegrías,
Ella, sabe de mis sentimientos,
sabe qué hilo mover, para que en cada momento, mi vida sea lo mejor.
Solamente Ella lo sabe,
puesto que Ella es la que me ha parido,
Ella es la que me ha llevado en su vientre,
y Ella es la que me ha enseñado y me ha educado.
Estas palabras son las que debía pensar María en el momento que iba su Hijo al patíbulo del Calvario, moribundo, escarnecido, y sin fuerzas para mucho más. Y eso es lo que piensan, o al menos, sienten los hijos por sus madres.
Los cofrades, no somos menos, y por Ella, por María sentimos eso. Y todo esto viene a colación, porque recuerdo hace algún tiempo, era muy pequeño, una lúgubre tarde de Cuaresma en la que nos juntábamos varios chavales a jugar a las canicas en el jardín del Hotel Extremadura, junto a la piscina -qué recuerdos aquellos, en aquel jardín al que se accedía por la calle General Yagüe-, algunos de ellos eran cofrades, compartíamos puestos por aquellos entonces las filas de hermanos infantiles en la Cofradía del Cristo de las Batallas.
Las madres de este grupo de chiquillos pertenecían al grupo de damas de la Hermandad (-las damas son las mujeres encargadas de cuidar el ajuar y vestimenta de las imágenes marianas de esta Corporación encabezadas por una Madrina, que es la máxima responsable de todo este patrimonio-), y recuerdo que siempre, llegada la Cuaresma, se juntaban para sacar y orear las sayas, manguitos y pecherines de la Dolorosa del Lunes Santo. Eran encuentros de Hermandad, en los que los recuerdos del año anterior estaban vigentes. Lo más curioso, y es quizás lo más curioso, es que en aquella época poco se hablaba de la lluvia, del mal tiempo, cosa que ahora mismo es un debate incesante.
Volviendo al tema, llegada la Semana Santa, como hoy, era el momento de vestir adecuadamente a la Dolorosa para la procesión, para que saliera a la calle. Recuerdo que nunca podía entrar a ver tal labor, por en respeto a la condición femenina de María. Es una de las cosas que tengo grabadas a fuego en mi memoria, que aún hoy la conservo, y que respeto. Evidentemente, son los momentos más íntimos de una hermandad, y de más respeto, porque además, lo mismo que se dice de que Juan Martínez Montañés hablaba con sus imágenes, la dama, en estos instantes, La tiene tan cerca, que puede ver toda su grandeza a un palmo, conversar con ella y presentarle sus inquietudes y desasosiegos. Y una vez vestida, luciendo con todo su esplendor, se puede comprobar su grandeza a un palmo de la vista.
La verdad, quiero pensar que en el resto de Hermandades de nuestra ciudad se hacen las cosas así. Ella, se lo merece.
Ella es la única que conoce de mis sinsabores.
Ella es la única que sabe de mis alegrías,
Ella, sabe de mis sentimientos,
sabe qué hilo mover, para que en cada momento, mi vida sea lo mejor.
Solamente Ella lo sabe,
puesto que Ella es la que me ha parido,
Ella es la que me ha llevado en su vientre,
y Ella es la que me ha enseñado y me ha educado.
Estas palabras son las que debía pensar María en el momento que iba su Hijo al patíbulo del Calvario, moribundo, escarnecido, y sin fuerzas para mucho más. Y eso es lo que piensan, o al menos, sienten los hijos por sus madres.
Los cofrades, no somos menos, y por Ella, por María sentimos eso. Y todo esto viene a colación, porque recuerdo hace algún tiempo, era muy pequeño, una lúgubre tarde de Cuaresma en la que nos juntábamos varios chavales a jugar a las canicas en el jardín del Hotel Extremadura, junto a la piscina -qué recuerdos aquellos, en aquel jardín al que se accedía por la calle General Yagüe-, algunos de ellos eran cofrades, compartíamos puestos por aquellos entonces las filas de hermanos infantiles en la Cofradía del Cristo de las Batallas.
Las madres de este grupo de chiquillos pertenecían al grupo de damas de la Hermandad (-las damas son las mujeres encargadas de cuidar el ajuar y vestimenta de las imágenes marianas de esta Corporación encabezadas por una Madrina, que es la máxima responsable de todo este patrimonio-), y recuerdo que siempre, llegada la Cuaresma, se juntaban para sacar y orear las sayas, manguitos y pecherines de la Dolorosa del Lunes Santo. Eran encuentros de Hermandad, en los que los recuerdos del año anterior estaban vigentes. Lo más curioso, y es quizás lo más curioso, es que en aquella época poco se hablaba de la lluvia, del mal tiempo, cosa que ahora mismo es un debate incesante.
Volviendo al tema, llegada la Semana Santa, como hoy, era el momento de vestir adecuadamente a la Dolorosa para la procesión, para que saliera a la calle. Recuerdo que nunca podía entrar a ver tal labor, por en respeto a la condición femenina de María. Es una de las cosas que tengo grabadas a fuego en mi memoria, que aún hoy la conservo, y que respeto. Evidentemente, son los momentos más íntimos de una hermandad, y de más respeto, porque además, lo mismo que se dice de que Juan Martínez Montañés hablaba con sus imágenes, la dama, en estos instantes, La tiene tan cerca, que puede ver toda su grandeza a un palmo, conversar con ella y presentarle sus inquietudes y desasosiegos. Y una vez vestida, luciendo con todo su esplendor, se puede comprobar su grandeza a un palmo de la vista.
La verdad, quiero pensar que en el resto de Hermandades de nuestra ciudad se hacen las cosas así. Ella, se lo merece.
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